La Plataforma contra los megacruceros pide una moratoria

16 de septiembre de 2019

Hoy la Plataforma contra los megacruceros ha presentado una propuesta de moratoria para poner en pausa la contratación de cruceros y megacruceros en el puerto de Palma. La presentación de la moratoria tiene lugar en un día de gran afluencia de megacruceros en Palma: un total de 4, entre ellos uno de los más grandes del mundo, el Oasis of The Seas, con capacidad entre todos para desembarcar en la ciudad a más de 17.000 cruceristas.

La presentación de la moratoria se ha realizad0 a bordo del velero Rafael Verdera que, navegando desde el año 1841, es el barco en activo más antiguo de la flota española. Este velero de madera es símbolo de una navegación tradicional, tanto en su forma como en su diseño, equilibrado con el entorno y sostenible a nivel medioambiental.

El turismo de cruceros y megacruceros, tal y como está siendo gestionado en la actualidad, es absolutamente insostenible y no deseable para nuestra ciudad. En un contexto de crisis climática y transición ecológica, Palma recibe la visita de unos megacruceros que en los últimos años no han parado de crecer en tamaño, en número de pasajeros y en número de escalas. De igual manera, se viene incrementando año a año la contaminación atmosférica, la emisión de gases perjudiciales para la salud, el ruido, el impacto paisajístico, la pérdida del tejido comercial (los comercios tradicionales, sin poder afrontar el alquiler de los locales, son s-substituidos por franquicias y servicios turísticos). Se ve afectado el derecho a la ciudad de los y las residentes y la calidad de la experiencia de los visitantes.

Por estas razones, la Plataforma contra los megacruceros exige la declaración de una moratoria en la contratación de cruceros y megacruceros en el puerto de Palma y la regulación de la visita de cruceristas.

Se desglosan, a continuación, los puntos de la propuesta de moratoria:

1. El objeto de esta MORATORIA es suspender temporalmente la contratación de los servicios portuarios de desembarco, embarco y amarre de cruceros y megacruceros en el puerto de Palma.

2. La MORATORIA entrará en vigor inmediatamente y tendrá vigencia hasta que haya resultados concluyentes de los informes.

3. Durante la MORATORIA, una comisión técnica cualificada e independiente de las partes interesadas, definirá los límites de la capacidad de carga medioambiental, social y económica del turismo de cruceros y megacruceros en Palma y especialmente en su centro histórico.

4. Se llevará a cabo un estudio elaborado por entidades independientes cualificadas para evaluar los parámetros contaminantes consecuencia de la actividad de cruceros y megacruceros. Se llevará a cabo un estudio de emisión de gases y partículas ultra finas mediante puntos de muestreo instalados en red, en ubicaciones ante el puerto y en el resto de la ciudad.

5. Durante el periodo que dure la MORATORIA, los cruceros y megacruceros que lleguen al puerto de Palma aplicarán las medidas de prevención de contaminación atmosférica relativas a los niveles de gases contaminantes, de efecto invernadero y nocivos para la salud pública, como ya se exige en otras zonas de Europa como el mar Báltico o el mar del Norte.

6. En la línea de una mayor transparencia y democracia, durante la MORATORIA se establecerán las bases para una participación de las administraciones locales en la representación que sobrepase la mera presencia en el Consejo de Administración de las administraciones públicas y la ampliación a los agentes sociales.

7. Se llevarán a cabo las acciones adecuadas con el objetivo de lograr la cogestión del puerto.

8. Se pondrán en marcha sistemas de gestión de la información para garantizar la transparencia en relación a la contratación y negociación con las navieras.

9. La información estará disponible online de manera abierta y en tiempo real.

10. Para hacer un seguimiento de las medidas mencionadas se hará una Comisión de la Moratoria en el que estarán representadas: la Autoridad Portuaria de Baleares, las instituciones autonómicas y locales, así como el sector empresarial y las entidades sociales proponentes.

La Plataforma contra los megacruceros está formada por una treintena de entidades ciudadanas, ecologistas, asociaciones de vecinos/as, etc. Desde hace unos meses está promoviendo una serie de acciones como parte de una campaña para alertar de las repercusiones negativas que este tipo de turismo tiene sobre el medioambiente, el sector económico y la vida social.

La primera de estas acciones fue la presentación de un Manifiesto en el que se exigía poner límites a la afluencia de megacruceros en el puerto de Palma, con un máximo de uno al día; así como una serie de puntos en relación a la transparencia de los datos ambientales, fiscales y laborales. También se exigía la declaración del Mediterráneo como Área de Control de Emisiones, equiparándolo a otras zonas de Europa como el mar Báltico o el mar del Norte.

El Manifiesto contra los megacruceros, presentado el mes de junio, fue apoyado por más de 11.000 personas.