• Palma XXI
  • may 2018

Decálogo para salvar el Centro histórico de Palma.

Hace unos días Palma XXI publicaba un texto sobre la transformación acelerada del Centro de Palma en un nuevo tipo de polígono industrial turístico del siglo XXI. Recibimos algunas ideas de nuestros socios y amigos que iban en la dirección de crear una alternativa y nos animamos a hacer un decálogo que ahora presentamos. Estas son ideas «en sucio» que se deben estudiar en detalle y planificar su aplicación en los próximos años.

1. Descentralizar la ciudad. Dar a conocer y potenciar el uso de otros lugares de la bahía de Palma que también son un patrimonio atractivo, y así desviar visitantes, residentes y grupos de ocio. Espacios como por ejemplo: el Passeig Marítim; el Bosc de Bellver y el Terreno; Marivent y Cala Major; S’Escorxador; La Soledat y Can Ribas; Santa Catalina y su Mercado; Pere Garau y su Mercado; El Molinar y Ciutat Jardí; Can Pastilla y s’Arenal; etc, etc,; ya que todos los barrios de Palma tienen un importante patrimonio y se pueden hacer más atractivos para todo tipo de público. Usando parte del impuesto turístico se puede ir dinamizando la cultura y el turismo de toda la ciudad.

2. Un megacrucero al día, como máximo. La acumulación de visitantes de cruceros que sólo tienen unas horas para ver la ciudad, crea muchas molestias a los residentes y únicamente beneficia a un determinado tipo de comercio en detrimento del resto. Por lo tanto, se debe limitar, en consenso con Autoridad Portuaria, a un máximo de un crucero al día. Esto se podría realizar mediante la gestión estratégica de los aparcamientos para autobuses y la distribución de visitantes en diferentes puntos del centro.

3. Crecimiento Cero en nuevos comercios y en plzas turísticas dentro del centro. Poco a poco, se han ido creando más comercios dirigidos a los visitantes y menos servicios dirigidos a los residentes. Por otro lado, en 5 años hemos duplicado el número de plazas de hoteles en el centro. Actualmente existe una moratoria de plazas turísticas de todo tipo, moratoria que se debería alargar y también ampliar a los comercios dirigidos a turistas, exceptuando los que ofrecen servicios para residentes. Una moratoria de 3 años y posteriormente realizar una evaluación.

4. Incentivar el alquiler de comercios locales. Facilitar que los comercios tradicionales y los dedicados a ofrecer servicios a los residentes, retornen al Centro Histórico. Incentivar los con la rebaja de impuestos como el IBI, el de gestión de residuos sólidos, el de vehículos, la ORA y la ACIRE.

5. Declarar progresivamente zona ACIRE de Avingudes hacía el interior de Ciutat. Tenemos que pensar en un transporte público eficiente y ecológico, con nuevos aparcamientos disuasorios lejos del centro y recuperar el tranvía como transporte colectivo prioritario. No queremos el aparcamiento que quiere hacer Autoridad Portuaria delante de la Lonja. En cambio, queremos facilitar la accesibilidad con un transporte gratuito por dentro del centro y precios especiales para residente para el uso de los aparcamientos públicos, como por ejemplo el de la Plaza Major, que en breve pasará a ser público. Tenemos que conseguir que toda la ciudad histórica sea accesible a personas con movilidad reducida. Al aumentar mucho las plazas de hoteles y de bares, la cantidad de camiones de proveedores es insoportable, por eso los proveedores de hoteles, bares y restaurantes, deben utilizar únicamente vehículos pequeños con cero emisiones.

6. Declarar el Centro Histórico: «Zona de Especial Protección de la Calidad Acústica«, como se hace en otros lugares de Europa. Limitando los horarios de los locales nocturnos; distanciando las actividades clasificadas de ocio unas de otras; estimulando la diversificación comercial; evitando vehículos que hagan mucho ruido y obras en los momentos de máxima afluencia. Así sumaremos calidad de vida para residentes y visitantes.

7. Recuperar el espacio público y fomentar el civismo. En todas las plazas públicas del centro (Cort, Plaça Major, Plaça de’n Coll, Plaça de la Llotja, Plaça Drassanes,y otras), hay un exceso de terrazas de bares y pocos lugares para la gente. Queremos que la proporción sea 50% uso público diverso, y 50% uso privado de restauración. El Born lo queremos 100% de uso público, sin restauración. También debemos impulsar medidas ciudadanas para incrementar el civismo y el cuidado del dominio público por parte de los ciudadanos y ciudadanas.

8. Utilizar técnicas y materiales artesanales para la vía pública: empedrados, jardineras, aceras, pilones, mobiliario… y evitar elementos comprados por catálogo o materiales ajenos al paisaje del centre histórico. Enterrar el cableado aéreo de electricidad y telefonía y recuperar los programas de ayudas a la rehabilitación de fachadas y patrios. Vigilar que la rotulación siempre tenga la versión en catalán o en castellano.

9. Una iluminación de acuerdo a la personalidad del centro. Tenemos que repensar toda la iluminación del centro y hacer que las nuevas farolas que se están colocando tengan vidrios translúcidos, que eviten el deslumbramiento y creen una luz más suave que permita ver mejor los edificios y ayude a pasear por la noche de la forma más agradable.

10. Crear la figura del “Alcalde” del Centro Histórico. Finalmente, el centro histórico necesita de una figura de gobierno con más competencias que el Regidor de Districte actual. Una persona delegada del Alcalde, con plenas responsabilidades para coordinar un Pla Estratègic de todos los servicios públicos que se hacen en el centro. Una persona autorizada para abrir espacios de diálogo e información, para establecer puentes entre turistas, residentes y comerciantes.

 

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