La ciudad que no vemos (1)

1 abril, 2020

José Carlos Llop

No sabemos cómo será Palma cuando la peste amaine o pase, como no sabemos cuando ha de amainar y cómo, y pasar del todo e irse por donde vino. Lo que sí sabemos es que humanamente será distinta porque los habrá, en el paisaje urbano, que faltarán (y aquí nos la jugamos todos). Eran y formaban Palma el escultor Pere Martínez Pavía y el antiguo concejal socialista –de cuando Ramon Aguiló fue alcalde– Miquel Dols, con nombre de poeta latinista. Ahora es como si pendieran, latentes, en el espíritu de la ciudad, pero cuando podamos salir de nuestro confinamiento ni uno ni otro estarán ya más y la realidad del reencuentro con la vida en la ciudad amortiguará el vacío. De ahí la necesidad del retrato.

Quienes más conocieron al escultor Pere Pavía fueron sus alumnos del colegio Lluís Vives, donde impartía clases de teatro, expresión corporal y mimo, al estilo del gran Marcel Marceau. Fue, académicamente, pionero de unas materias que aún no estaban consideradas por la escolástica ortodoxa y sus alumnos siempre se lo han de agradecer, como se agradece la presencia de aquellos profesores que también lo fueron de vida. Mi colegio era otro y nunca tuve a Pere Pavía de profesor, pero lo conocí en las galerías de arte de los 70, cuando sólo los artistas y algún despistado que se apuntaba a los canapés las frecuentaba. Luego llegaron los 80 y el dinero de los 90 y todo se convirtió en una gran instalación teatral, pero antes habían sido otra cosa y cuando uno se topaba con Pere y su mujer en las inauguraciones de la apoteosis, parecía hacerlo con un fragmento de aquella Palma de principios de los 70, cuando el arte todavía estaba alejado del dinero y todo era, digamos, más discreto y sentido. Como ellos.

Ambos formaban una silueta inconfundible del barrio de Santa Eulàlia. Ella, una de las hijas del lingüista Francesc de Borja Moll, detrás del taulell de Llibres Mallorca. Él, con su paso ligero, como de grillo, cruzando la plaza cara al Bar Moderno, siempre alegre y como si fuera a desmadejarse en su delgadez tan ágil. Pero la mayoría de veces iban juntos, del brazo, matrimonio eterno y de expresión lánguida pero con la alegría pronta y educada una vez empezaban a hablar contigo. Ella murió hace poco más de un año y Pere, sin dejar de ser él, dejó de ser el que era: cuando lo veías faltaba algo y todos sabíamos lo que era ese algo. Su escultura Parella –donde el hombre y la mujer son inseparables, fundidos uno en otro– era una metáfora de su vida. Ambos fueron, también, un fragmento inconfundible de la ciudad tal como la conocimos y las esculturas de Pere –Dona cosint, frente a la iglesia de Sant Miquel y Parella en la popularmente bautizada como Plaza del Tubo, recuerdo ahora– eran puro Pavía o Pavía en estado puro: ahí están y han de quedar y formar parte de nosotros hasta que dejemos de estar.

Pere Pavía tenía otra pasión: la fotografía, y en la época de la que hablo, principios de los 70, nos pidió al poeta Soler y a mí para hacernos un retrato a cada uno en su estudio. Fuimos divertidos una tarde hasta allí –no más de cincuenta pasos desde la terraza del Moderno– y nos lo encontramos bajo una luz muy blanca, con una vieja máquina alemana de fuelle y trípode, como si estuviéramos a principios del siglo XX y él fuera un sabio rodeado de artilugios misteriosos. Fue paciente, meticuloso y delicado: nosotros nos dejamos hacer. Esos dos retratos de dos jóvenes poetas –Guillem tenía 22 y yo 18, hace casi medio siglo– fueron y son estupendos. Nosotros ya no tanto.

En aquella época conocí a Miquel –entonces Miguel– Dols. Fue en la Facultad de Derecho donde cursamos juntos primero y segundo de carrera. Después me marché a Barcelona y él continuó aquí hasta licenciarse y pasar a formar parte del cuerpo profesoral de la Facultad. Pero aquellos dos años, tan importantes en la vida de cualquiera y más aún en esa época donde la dictadura daba sus últimas boqueadas salvajes y la Transición aún no había comenzado, unieron con una complicidad distinta y duradera a personas que nunca antes se habían tratado o conocido y que tampoco después harían vida en común, más allá de lo generacional. Modiano lo definió muy bien en este título: Una juventud. Fue nuestro caso y las asambleas estudiantiles nuestro territorio común, que disfrutamos juntos en la agitación desde posiciones aliadas.

Miquel Dols era un hombre de pelo difícil y trato cercano, ejercido desde unas formas de afecto que siempre pensé que eran su modo de protegerse de los males del mundo. Era cariñoso con todos en la distancia corta; en la media –quizá por su progresivo problema ocular– era distante. Dols fue un hombre solitario que no dejaba de insistir en amores, noches y comidas de amistad, pero ese fondo solitario le imprimía algo parecido a una timidez inicial que se deshacía luego, ya lo he dicho, en distintas formas tanto del cariño como del respeto. Éste al menos, fue el Dols que yo traté y que custodiaba una recámara donde desaparecer y no ser visto. Cuando ejercía su sentido del humor, nunca se extendía, como si hacerlo fuera de mal gusto. Siempre tuvo amigos mayores, como si sintiera la necesidad de cobijarse en una protección y consejo que no encontraba en sus iguales. Supo elegirlos, estableciendo también una alianza entre su vida privada y su vida laboral: Colau Llaneras, Juan Ramallo, Llorenç Rus, que fue su socio, Tito Rotger…–. Fue profesor de Tributario y director de la Residencia de Estudiantes de la UIB en la época de Nadal Batle: pasajes de una vida. Porque su retrato adulto ha sido el Bar Pesquero y esto sí es la Palma de siempre, la que en los 70 íbamos a tomar el aperitivo o el café y poníamos a Demis Roussos en la sinfonola y el potente olor de las redes se mezclaba con el aroma del hash fumado cara al mar. El Pesquero era el viejo bar de una ciudad-puerto que Dols y Rus convirtieron en un fragmento de la Palma del siglo XXI y ahí es donde ha de residir el espíritu de Miguel Dols: él unió a tirios y a troyanos, a ortodoxos y a heterodoxos, a oficiales y marginales, mientras circulaba entre las mesas sin dejar de saludar a nadie y se acodaba en la barra luego, al caer la tarde, como un viejo marino –siempre tuvo afición por la vela– algo derrumbado en su puente de mando.

Cuando salgamos de nuestro encierro y ojalá podamos hacerlo pronto, la ciudad habrá cambiado: no porque en imágenes ahora la veamos habitada por patos y gaviotas, caminando como jubilados en el parque desierto; ni porque los delfines salten frente a la catedral; ni porque parezca, como todas, una ciudad fantasma de película de ciencia ficción. Nada de eso habrá mermado su espíritu secular. La falta de algunos de los que la habitaron, dándole un aire distinto y más rico en aquello a lo que dedicaron su vida, sí la habrá cambiado. Quizá la alegría del regreso nos impida pensar demasiado en ellos, pero pasará el tiempo, no mucho, y seremos conscientes de que la Palma que dejamos atrás cuando se decretó el estado de alarma, ya no es ni será la misma. Pavía y Dols son dos ejemplos de lo que digo.

 

Foto de cabecera: Lluc Queralt

La Plataforma contra els Megacreuers presenta les seves propostes sobre el Pla Estratègic del port de Palma

10 març, 2020

La Plataforma contra els Megacreuers ha presentat els seus comentaris i propostes sobre el Pla Estratègic de Ports de Balears, fet públic fa unes setmanes.

El primer que han volgut destacar els membres de la Plataforma, que aglutina una quarantena d’entitats ciutadanes, socials i ecologistes, és l’ocultació per part de l’APB de la meitat de l’informe publicat a la seva pàgina web, en la qual s’haurien d’exposar les accions concretes que es despleguen de l’estratègia. Per a la Plataforma, sense aquesta part l’estratègia, el document queda més aviat com un exercici teòric.

Tot i aquesta crítica, la Plataforma ha estudiat el document i ha presentat una bateria de propostes, que es resumeixen en cinc punts.

1.- Segons les previsions de l’APB, el tràfic de creuers creixerà en tot el Mediterrani i també a Palma. El Pla Estratègic no contempla la moratòria exigida per la Plataforma, sol·licitada pel Govern i acceptada per la mateixa APB, de no registrar reserves fins que una comissió tècnica interdisciplinària no avaluï la capacitat de càrrega ambiental, social i econòmica del turisme de creuers a la ciutat de Palma. Per tant, i fins que la Comissió Tècnica no emeti el seu informe, la Plataforma es reafirma en  fixar un sostre d’un megacreuer al dia i un sostre de 4000 de passatgers per visitar la ciutat de Palma.

2. Al Pla Estratègic es diu que existeix  poc coneixement dels impactes ambientals de l’activitat portuària (consum d’energia i aigua, abocaments, contaminació de sòls, reciclatge, etc.), així com l’existència d’una complexa, restrictiva i dispersa normativa mediambiental que alenteix i dificulta la tramitació i execució de plans, projectes i obres (de vegades mal utilitzada des de posicions “interessades”).

La proposta de la Plataforma és que l’APB declari una DECA (Domestic Emission Control Area), àrea domèstica de control d’emissions, visibles i invisibles, limitant el contingut de sofre a 0,1% (ara està a 0,5%) i les emissions d’òxids de nitrogen a les condicions de Tier III, segons l’annex VI del conveni MARPOL, com ja es fa en altres ports del món i a regions europees com la mar Bàltica o la mar del Nord. L’avantatge d’aquesta figura és que la pot declarar l’APB.

3.-Durant el temps que duri la moratòria, la proposta de la Plataforma és que sigui la Conselleria de Medi Ambient del Govern Balear que coordini i controli les avaluacions dels impactes dels creuers que vindran durant el 2020 i el 2021.

4.- Vist que les entitats socials no poden accedir a tota la informació sobre els projectes del Port, i la presentació del Pla Estratègic de l’APB ha estat un clar exemple, proposam que s’integrin en els òrgans corresponents (Consell d’Administració de l’APB i comité que s’espera es configuri durant la moratòria per estudiar els impactes dels creuers) per obtenir informació permanent de primera mà sobre tot el que afecta el port de la ciutat de Palma.

5.- A causa la bona posició financera de l’APB, que permet nous desenvolupaments d’infraestructures portuàries i descomptes en taxes portuàries, la proposta de la Plataforma sobre la destinació de les inversions és que estiguin orientades a mitigar i adaptar-se als impactes del canvi climàtic. Com per exemple:

• Establir un sistema de control efectiu amb reconeixement internacional, per a l’avaluació contínua de les emissions contaminants i dels impactes socials i econòmics.

• Establir en breu termini de temps, un sistema d’alimentació elèctrica des de terra als vaixells petits, i estudiar la construcció d’una central pròpia de generació elèctrica.

• Fer un port més accessible a la ciutadania i sostenible en el temps. Per a això cal invertir en activitats d’obertura dels accessos al Port a la ciutadania i progressiva conversió del litoral en zona per a vianants.

• Fer possible la reducció progressiva del tràfic de megacreuers i substitució per creuers  petits i d’alta qualitat mediambiental i turística. Eliminar les bonificacions als grans creuers i oferir-les als petits.

• Desenvolupament de la indústria recreativa de vela i disminuir la de motor fins a la seva desaparició, així com potenciar els vaixells històrics i tradicionals de Mallorca, introduint el motor elèctric a la navegació costanera.

La Plataforma contra els megacreuers celebra la moratòria i exigeix la participació de les entitats a un Comité tècnic

2 març, 2020

Davant de l’anunci de l’Autoritat Portuària, després de la sol·licitud del Govern de les Illes Balears, d’una moratòria en la contractació de creuers pel port de Palma, per a que no es puguin acordar més reserves des de 2022, la Plataforma contra els Megacreuers celebra que finalment es prengui aquesta mesura, que les entitats ciutadanes que hi formen part demanen des de l’estiu passat.

Celebram que l’Autoritat Portuària hagi respost positivament a una demanda de la societat civil, a la que ara se sumen les institucions del nivell autonòmic.

Recordam que el punt 3 de la sol·licitud moratòria que vàrem registrar el 16 de setembre de 2019 davant les institucions (Autoritat Portuària, Govern de les Illes Balears i Ajuntament de Palma) exigeix la conformació d’una comissió tècnica qualificada i independent de les parts interessades, que defineixi els límits de la capacitat de càrrega mediambiental, social i econòmica del turisme de creuers i megacreuers a Palma i especialment al seu centre històric.

Com a part interessada, exigim que les entitats de la societat civil, organitzades en la Plataforma contra els Megacreuers, tenguin un espai de participació en aquesta comissió tècnica.

Reunió del Consell Municipal de Model de Ciutat: habitatge i mobilitat

10 febrer, 2020

Avui ens hem reunit en una nova sessió del Consell Municipal de Model de Ciutat (CdMC). La Comissió Delegada d’Habitatge, amb Jaume Garau (Palma XXI) com a portaveu, ha presentat el primer esborrany sobre política d’habitatge. En aquest document es fa un repàs de l’estat actual de la vivenda a Palma i es detallen una sèrie d’accions les quals es debatran en les pròximes sessions per tal d’arribar a una proposta consensuada.

També en aquesta reunió s’ha començat a tractar el tema de mobilitat, el qual es treballarà en els pròxims mesos.

Plaça Major sí, més pàrquing no!

22 gener, 2020

Es presenta el Manifest per al rescat de la plaça Major de Palma.

Més de 40 entitats, entre associacions de veïns i veïnes, organitzacions i col·lectius socials, associacions de comerciants i entitats ciutadanes i ecologistes han presentat avui el Manifest pel rescat de la plaça Major de Palma.

 

 

 

 

Llegir nota web

 

Signa el Manifest pel rescat de la plaça Major

Llistat d’adhesions

 

Històries de resistència

 

Històries de la plaça Major

 

Per una il·luminació adequada de la Catedral de Palma

12 desembre, 2019

L’Ajuntament vol canviar la il·luminació de la Seu, argumentant que l’actual és obsoleta, gasta molta energia i no s’ajusta a la legalitat.  La seva proposta és una il·luminació intensa amb llums LED, amb la finalitat teòrica de millorar la percepció dels monuments.

La Catedral, l’Almudaina, la plaça de l’Almoina i el Palau episcopal i els edificis de l’entorn són una part molt important del patrimoni de tots els ciutadans i ciutadanes i, per tant, la seva il·luminació ha de comptar amb un ampli consens social. Per dur endavant aquest projecte, l’Ajuntament ha d’invertir 1 milió d’euros de les despeses generals: una inversió prou substanciosa perquè el resultat sigui òptim, que és el que nosaltres cercam.

Les entitats  representades a la Comissió de Patrimoni (UIB, la Societat Arqueològica Lul·liana, ARCA, Col·legi d’Aparelladors i el Bisbat) han votat en contra i els tècnics han votat a favor. Finalment la proposta s’ha aprovat  pel vot de qualitat de la DG de Patrimoni, un càrrec polític.

Les entitats sota signants volem fer  constar que en cap cas ens oposam a la millora de l’eficiència energètica i a la reducció del consum.  No obstant això, els responsables municipals obvien una sèrie d’inconvenients molt greus que han obligat les nostres entitats a intervenir públicament per oposar-mos al projecte municipal aprovat:

  1. Els edificis històrics, com la Seu, l’Almudaina, Bellver, la Llotja o altres,  han  de ser coneguts des d’aprop, pel que són i per la seva arquitectura. El protagonista  no ha de ser  la il·luminació,  que en aquest cas ha d’evocar més que mostrar. La il·luminació ha de ser humil i discreta, no mostrar-se a ella mateixa, sinó al monument que pretén il·luminar.
  2. La uniformitat lumínica  que causa la tècnica LED,  fa perdre riquesa arquitectònica a l’edifici. La qualitat de reproducció dels colors sol ser deficient. Sovint aquest tipus d’il·luminació provoca ombres a l’inrevés, la qual cosa distorsiona la volumetria, els detalls i les textures, canviant en conseqüència la percepció del monument.
  3. La il·luminació intensa sobre aquests edificis crea una contaminació lumínica que afecta en bona part el seu entorn i  influeix  en  la imatge de la ciutat històrica, tot dividint-la  en peces.
  4. Considerar la il·luminació de la Catedral  sense tenir en compte el seu entorn monumental és inacceptable. No es pot il·luminar la Catedral obviant el Palau Episcopal, a més de l’Almudaina i tot el seu entorn.
  5. Els bàculs de 6 metres d’alçada amb focus prevists tant a la plaça de l’Almoina com davant l’Almudaina,  provoquen una distorsió paisatgística i afecten negativament les façanes, principalment la de l’edifici de l’Almudaina. És  igual que el model de bàcul s’hagi canviat, l’impacte és exactament el mateix perquè l’alçada i les lluminàries seran les mateixes en volum.
  6. L’actual il·luminació de l’espai lliure al voltant de la Catedral, el Palau episcopal i l’Almudaina, inclòs el mirador, llocs pel qual es passeja de manera intensa, amb fanals amb vidre translúcid de 4m d’alçada, és prou eficient i càlida. Aquesta il·luminació també seria substituida per altres focus, uns embotits al trespol i altres ubicats a major alçada, a 6 metres,  que molt probablement no donin un resultat adient per l’ús de l’espai.

 

Per les raons esmentades demanam a l’Ajuntament que paralitzi aquests projectes i obri un temps de reflexió i participació ciutadana, a fi d’establir uns criteris consensuats sobre la il·luminació de la Catedral i el seu entorn, elements vitals de la nostra ciutat.

 

Signat:

ARCA
JAM- Joves Arquitectes
Grup d’Opinió d’Arquitectes
Palma XXI
AAVV  Districte Centre (AAVV Sa Calatrava, AAVV Santa Clara, AAVV Montision, AAVV Sant Jaume, AAVV Sant Nicolau, AAVV LLotja/Puig de Sant Pere, AAVV Banc de l’Oli/La Mercè)

Palma XXI presenta el llibre “La gentrificació a Palma. Barri a barri”

26 novembre, 2019
L’associació Palma XXI ha presentat presentat el llibre “La gentrificació a Palma. Barri a barri”. Es tracta del primer volum d’una sèrie que analitzarà aquest fenomen als barris més castigats de Palma, començant per La Llotja i Santa Catalina. A l’acte es va fer la presentació pública de la nova associació de veïns i veïnes de la Llotja, a càrrec del seu president Jaime E. Herrero. També es va comptar amb la intervenció de Bel Busquets, vicepresidenta del Consell de Mallorca i consellera insular de Cultura, Patrimoni i Política Lingüística.

“Hem volgut que la presentació tingui lloc a un edifici emblemàtic per a la identitat de Ciutat que, paradoxalment, està ubicat a un dels barris més gentrificats: la Llotja de Palma”, explica Jaume Garau, secretari de Palma XXI i coordinador del projecte.

Llegir més